Cartón vs. Caple ¿En qué se diferencian?

El cartón es un material que encontramos fácilmente en diversos empaques, esto hace que sea común verlos en enormes cantidades en lugares como los supermercados. Sin embargo, la producción masiva de cartón nuevo causa un gran impacto en el medio ambiente, ya que para obtenerlo es necesario talar árboles, triturarlos y someterlos a procesos químicos para obtener las fibras vegetales que son su materia prima, al igual que en la producción del papel, que es el resultado de un proceso casi idéntico. 

Cuando hablamos de cartón podemos pensar que solo existe un tipo y que es posible reciclar todo junto, pero no es así, ya que el tratamiento que debe recibir depende del uso y los materiales con los que ha tenido contacto. Si combinamos distintos residuos o agregamos cualquier material o químico ajenos al proceso se puede ver comprometida la calidad del producto final; por lo anterior es que podemos dividir este material en 2 categorías generales: 

  • Cartón puro: se refiere a todo aquel que es usado como caja de embalaje, suele ser muy resistente y no es usado con fines estéticos, sino de protección, por lo cual cuenta con pocas o ninguna imagen impresa.
Imagen de SHVETS production, disponible en www.pexels.com
  • Caple: es el material que puede ser encontrado en casi todos los empaques de comida o medicamentos, se caracteriza por ser un material ligero y plano. Su principal diferencia con el cartón puro es que cuenta con una cara lisa que permite la aplicación de tintas con terminados brillantes.
Imagen de Devon Breen, disponible en Pixabay

Al leer la descripción del Caple nuestra mente viaja inmediatamente a las cajas de cereales y galletas que tenemos en nuestro hogar, no obstante esto sigue siendo un tipo de cartón, entonces ¿por qué es importante separarlo del resto?

La presencia de impresiones en cualquier residuo reciclable representa un obstáculo. En el caso del Caple son las resinas que componen las tintas las que dificultan el proceso, ya que suelen ser repelentes al agua, es por esto que deben ser removidas por medio de procesos químicos que implican un gasto extra de agua y energía, así como el uso de químicos especializados.

Cuando el Caple y el resto de cartón no están separados toneladas de este material reciben el mismo tratamiento para remover las tintas, las cuales terminan afectando al resto de fibras vegetales que no las contenían en un principio. Al realizar una adecuada separación nos aseguramos que la cadena de reciclaje no se vea afectada y sea lo más eficiente y rentable posible, al fin y al cabo, no es lo mismo someter 10 toneladas de cartón a procesos químicos de destinte, que solo una 1 tonelada de Caple bien separado.

Es por ello que en las recolecciones de Grupo PROMESA, si bien recibimos el cartón y el Caple juntos, nos encargamos de hacer la distinción para que llegue de manera correcta a los recicladores y se lleve la cadena de reciclaje sin inconvenientes.

Y por si eso fuera poco, siempre es bueno recordar que reciclar una tonelada de cualquier derivado de fibras vegetales como lo es el cartón o el papel, genera suficiente materia prima para dejar de talar 17 árboles, evita la emisión de 3 toneladas de CO2 y ahorra hasta 28 mil litros de agua que se requieren en el proceso de producción, todo esto podría ahorrarse hasta ocho veces, que es la cantidad de procesos de reciclaje al que puede someterse el cartón (SEDEMA).

Escrito por: Biol. Andrea Vera Asesora Ambiental en Grupo PROMESA.


Fuentes:

es_MXES
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