Cinco especies de vertebrados mexicanos que debemos de proteger

Conoce 5 especies mexicanas en peligro de extinción y por qué debemos de protegerlas

En México existen múltiples factores que contribuyen a la pérdida de especies. Se encuentran los factores económicos, sociales, urbanos, sin embargo, uno de los más importantes y que se ignora frecuentemente es el cambio climático. Relacionándose con la deforestación y los incendios forestales que provoca.

Te damos cinco ejemplos de animales endémicos de nuestro país que demuestran por qué el problema es tan serio (además de que si se pierden en nuestro territorio, no se volverán a ver en ningún lugar del planeta):

1. Ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum).
Especie originaria del Valle de México, es la imagen representativa de los anfibios de nuestro país. Es una salamandra que conserva sus rasgos larvales en su vida adulta y vive de manera permanente en el agua, siendo únicas en el planeta. Aparece con categoría de “protección especial” en la NOM 059-SEMARNAT y, en “estado crítico”, en la Lista Roja de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN).

En la cultura prehispánica, se relaciona a este animal con Xólotl, hermano de Quetzalcóatl. Representaba el movimiento y la vida pues se transformó para escapar de la muerte hasta convertirse en axolotl (monstruo acuático). Este “pez caminante” está enfrentando la reducción y contaminación de su hábitat.

Dentro de sus funciones como anfibios se encuentra la transferencia de nutrientes de medios acuáticos a los terrestres y el control de plagas. Ellos nos ayudan a evitar enfermedades como el dengue y la malaria. Además, son indicadores ecológicos pues su presencia o ausencia representa el estado del ecosistema, al ser los primeros afectados por el deterioro ambiental y la contaminación. Su población está decreciendo de manera dramática desde hace más de 30 años.

2. Serpientes de cascabel.
El Programa de Acción para la Conservación de las Especies de Serpientes de Cascabel indica que son parte de la diversidad biológica y cultural de nuestro país por lo que es importante protegerlas. Siendo también relevante porque existe al menos una serpiente cascabel por cada estado de la república.

En México, veinticuatro especies de cascabel son endémicas y se distribuyen alrededor de 42 a 47 especies en toda la extensión territorial. Se ubican en alguna categoría de riesgo de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010.

Lo que caracteriza a estas serpientes es el crótalo (cascabel) que poseen en la punta de la cola, el cual usan principalmente para defenderse. También portan veneno que utilizan para inmovilizar y predigerir a sus presas y como mecanismo de defensa ante depredadores.

Las cascabel son de suma importancia para los ecosistemas mexicanos pues son depredadores de ratas y ratones, animales que afectan los cultivos. Sus principales amenazas son la pérdida de hábitat, la colecta ilegal y que los perciben como organismos dañinos que no aportan al planeta. Lamentablemente, son los primeros que se pierden cuando se urbaniza una zona pues se acude a la matanza de reptiles para evitar el riesgo de mordeduras a humanos.

3. Colibríes.
Estos animales, considerados como sagrados para nuestros ancestros, se consideraban portadores de buenos deseos. Actualmente son sacrificados con frecuencia para realizar “amarres de amor” y afirman expertos que al volverse cada vez más populares, llevarán a esta bella especie a su extinción.

Son de las aves más poderosas del planeta pues se mueven a 200 batidos de alas por segundo. Además de la carga cultural que contienen, son especies polinizadoras pues el 98% de su alimentación se basa en el néctar de las flores.

Su origen se da en América y existen 330 especies distintas y ¡58 de éstas pertenecen a México! Sin embargo, 18 se encuentran bajo alguna categoría de riesgo. Contamos con 13 especies endémicas de colibríes, dos se encuentran en peligro de extinción y 4 en situación de amenaza.

4. Perrito de la pradera (Cynomys mexicanus).
Es un roedor endémico de México que habita en los estados de Nuevo León, Coahuila, San Luis Potosí, Sonora y Zacatecas.

Se ha perdido el 65% de su distribución territorial histórica debido a esta práctica humana, la extracción desmesurada del agua y el envenenamiento de las colonias pues se piensa que compiten por el pasto contra los ganaderos y agricultores. Razón por la cual actualmente se encuentran en peligro de extinción.

Se conoce como perrito de la pradera por los lugares que habita y los sonidos que emiten, similares a los de un ladrido canino. También los llaman “ingenieros” pues sus construcciones subterráneas le ofrecen cobijo a otros animales. Además mullen el suelo que los bisontes apisonan y lo fertilizan.

A su vez son alimento de otras especies amenazadas como el águila real, la zorra norteña del desierto, el tejón y la víbora de cascabel de los pastizales.

5. Peces loro.
Estos animales son conocidos como los jardineros de los arrecifes porque disminuyen la presencia de macroalgas en su ecosistema, mismo que está siendo impactado de manera severa por la contaminación de aguas residuales. Actualmente ingresaron a la NOM-059-SEMARNAT-2010 por su servicio ecosistémico.

Los peces loro se alimentan de las macroalgas que crecen entre rocas o corales y sus heces contribuyen a la formación de las playas. Un pez adulto puede llegar a producir entre 20 y 40 kilos de arena en un año.

Estos animales mencionados anteriormente son elementales para conservar el equilibrio ecológico, si se rompe, la permanencia de la vida humana se pone en riesgo. Se podría decir que su contribución al planeta se encuentra infravalorada, razón por la cual se debe de tomar conciencia de su situación y el impacto que podría tener no resolver esta problemática.

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