Los desastres, ¿realmente son naturales?

Los desastres son un tópico estudiado por múltiples disciplinas desde hace varias décadas, a tal grado que el concepto de “desastre natural” es conocido por la mayoría de las personas. Se da por hecho que los desastres ocurren debido a fenómenos naturales, sin embargo, es imprescindible detenerse un momento, analizar el trasfondo del concepto y preguntarse ¿los desastres realmente son naturales?

Tradicionalmente, los desastres son considerados naturales porque son ocasionados por fenómenos como huracanes, tormentas, sismos, etc. que son independientes de la acción humana. Desde la segunda mitad del siglo XX diversos autores de las ciencias sociales ya ponían en tela de juicio mediante sus investigaciones si en realidad esta concepción era correcta o si estos acontecimientos dependían más de elementos relacionados a la desigualdad o la vulnerabilidad. En otras palabras, los fenómenos naturales pasaron de ser el principal agente causante, a ser un agente externo de los desastres.

A pesar de los esfuerzos realizados por los campos de las ciencias sociales para evidenciar que los llamados desastres naturales tienen un origen social detonado por una causa natural, no se ha potenciado el cambio o la resignificación del concepto. Los desastres son atribuidos fundamentalmente a causas naturales debido a que esto facilita el deslindamiento de responsabilidades cuando se trata de remediar los problemas que generan en la población. Esto está íntimamente relacionado con temas políticos y económicos derivados de un sistema global capitalista que atiende y resuelve problemáticas en función de los flujos de poder y monetarios que más le convengan. En otras palabras, es más sencillo culpar a alguien que vive cerca de la costa por no prever los riesgos que esto implica, que culpar a un sistema económico global que condiciona las oportunidades del individuo para instalarse en un lugar menos vulnerable.

El concepto de desastre fundado desde una posición social, involucra dos conceptos clave para cuantificar su magnitud: riesgo y vulnerabilidad. El riesgo se refiere a la probabilidad de que un evento natural extremo o de potencial destrucción ocurra en un espacio y tiempo determinado; la vulnerabilidad hace referencia a la capacidad que tendrá la comunidad que se encuentra en dicho espacio para soportar, o no, el fenómeno y los daños que éste ocasiona.

Partiendo de estos preceptos, se puede afirmar que los desastres naturales no existen, son sólo desastres, condicionados por las relaciones sociales que ocurren en el espacio geográfico. Las relaciones sociales también están condicionadas por otros elementos sistemáticos que orillan a que ocurran, específicamente: el modelo económico global. Para contextualizar lo anterior podemos poner el ejemplo de la CDMX y los sismos; cuando estos eventos ocurren, gran cantidad de personas se ven afectadas porque habitan en condiciones que desfavorecen la asimilación de un fenómeno de esta magnitud. Las personas que viven en la CDMX habitan el espacio por las interrelaciones que se llevan a cabo en el espacio, sin embargo, no todas las personas tienen acceso a condiciones para habitar un espacio libre de riesgo de sismos, con estructuras adecuadas o planes de protección civil.


Escrito por: Ing. Jair González, Especialista en Desarrollo Ambiental en Grupo Promesa.


Fuente: Calderón, G. (1999). La conceptualización de los desastres desde la Geografía. UNAM.

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